975. Problemas fantasmas

975. Problemas fantasmas

—¡Ja! Mirá, Alejandra. Le votaron a favor lo de los desalojos —festejó Julio, sentado a la mesita de la cocina, mientras desayunaba un café con el veneno de una noticia en la pantalla—. ¿Sabés cómo lo voy a agarrar al hijo de puta de Pablo ahora? Bah, falta diputados todavía… —¿Qué Pablo? —preguntó Alejandra, que recién terminaba de lavar el...

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949. Fireland

949. Fireland

Mercedes entró al aula apurada, con las manos rebalsadas entre tantos libros, el abrigo, sla cartera y la botella de agua. Por primera vez en el año reinaba un absoluto silencio y, ni bien entró, sintió encima las miradas de todo sexto grado. —Hola, chicos —saludó ella—. Eh… bueno. De ver sus caras entiendo que ya saben que a partir de ahora todo...

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938. Amor de contramano

938. Amor de contramano

Hacía casi un año que Marcos y Lorena se habían separado o, mejor dicho, que ella había decidido dejarlo, cortando toda comunicación de un día para el otro y sin siquiera una despedida, ni elegante ni violenta ni todo lo que exista en el medio, dejando atrás dos años de noviazgo. Lorena lo había bloqueado en redes sociales. Y no le dio cabida a...

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912. Mi único héroe en este lío

912. Mi único héroe en este lío

Se dice que en alguna fábrica del conurbano bonaerense se tuvo que frenar la línea de montaje porque los laburantes se abrazaban con los ojos cargados de lágrimas y los rostros desfigurados, buscando consuelo para un dolor inesperado que les había caído encima con el peso de los años. Que un herrero subió el volumen del parlante para no...

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908. Algún día se va a abrir esta trampa mortal

908. Algún día se va a abrir esta trampa mortal

A Gabriela le sorprendía la oficina del fiscal que la atendía. Se sentía en una película. El orden hasta el más mínimo detalle y una limpieza que, aunque imperfecta, se defendía. El fiscal que le había tocado solía atender a las víctimas, cosa que no todos hacían. Esta era la segunda vez que ella se presentaba en la oficina. Su hija había sido...

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903. Gemelo digital

903. Gemelo digital

Noelia entró en la oficina de la ANSeS con el pelo revoleado al viento y la mochila, con el cierre ya vencido, abierta casi del todo. Faltaban cinco minutos para que la oficina cerrara y ella no podía pasar otro día sin averiguar por qué le habían reducido la asistencia mensual que le tocaba por sus tres hijos. Se acercó a un mostrador y se lo...

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882. Inocente

882. Inocente

La fila se estiraba eterna en el predio, tan grande que apenas se veía la civilización a lo lejos, y avanzaba tan lento que algunos decían que habían visto pasar el otoño y ya notaban los primeros brotes de la primavera en las copas de los pocos árboles que tenían cerca. Algunos lloraban, otros se reían para no llorar, pero todos masticaban...

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855. Agua que mata la muerte

Espero y no llueve. Ya van dos semanas sin lluvia y dos días sin agua. Miro el cielo, rezo, por las dudas, para que algo potable aparezca. Y no. El nene llora, quiere agua o teta y no hay nada para darle. El agua se terminó ayer, y la teta... El río, que tenía no sé cuántos metros de ancho, ahora no existe más. Al menos acá, en el pueblo. Dicen...

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840. Atrevido

840. Atrevido

Ramiro volvió a su casa más temprano de lo que solía hacerlo, con la barba crecida de dejado y las ojeras de preocupación que lo acompañaban hacía meses. Contaba los días igual que los depresivos y los adictos: uno a la vez. El negocio apenas daba para subsistir, aunque ahora con algunas deudas a cuestas y sin empleados. Selene, su pareja, estaba...

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834. Galletitas

834. Galletitas

Mi hermana Sofía se sacó la máscara de gas y la vació por tercera vez desde que nos habíamos encontrado. Estaba destruida por la muerte de papá y a cada rato se ponía a llorar. La máscara, que goteaba por los orificios de los filtros, amenazaba con ahogarla. —Ponétela de nuevo, Sofi —le pedí mientras esperábamos en el cementerio de Chacarita...

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