La fila se estiraba eterna en el predio, tan grande que apenas se veía la civilización a lo lejos, y avanzaba tan lento que algunos decían que habían visto pasar el otoño y ya notaban los primeros brotes de la primavera en las copas de los pocos árboles que tenían cerca. Algunos lloraban, otros se reían para no llorar, pero todos masticaban...

leer más