Noelia entró en la oficina de la ANSeS con el pelo revoleado al viento y la mochila, con el cierre ya vencido, abierta casi del todo. Faltaban cinco minutos para que la oficina cerrara y ella no podía pasar otro día sin averiguar por qué le habían reducido la asistencia mensual que le tocaba por sus tres hijos. Se acercó a un mostrador y se lo...
903. Gemelo digital
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