Espero y no llueve. Ya van dos semanas sin lluvia y dos días sin agua. Miro el cielo, rezo, por las dudas, para que algo potable aparezca. Y no. El nene llora, quiere agua o teta y no hay nada para darle. El agua se terminó ayer, y la teta... El río, que tenía no sé cuántos metros de ancho, ahora no existe más. Al menos acá, en el pueblo. Dicen...

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