678. Hacelo por mí

678. Hacelo por mí

—Faltan boletas —anunció Karina Vázquez cuando salió del cuarto oscuro. —Ningún problema —contestó el presidente de mesa mientras se levantaba y buscaba un pilón de boletas nuevas—. Ponemos un poco más, entonces. El presidente de mesa entró en el cuarto oscuro y vio, apoyada en la mesa de la maestra del aula, una pila de boletas más grande que la...

leer más
677. Liga de la justicia

677. Liga de la justicia

El caso había tomado relevancia en todo el país. No era un típico caso de gatillo fácil de las fuerzas de seguridad contra un menor de edad. El oficial Pereyra, miembro de la policía mendocina, había descuartizado con noventa y dos tiros en un lapso de media hora el cuerpo del chico que, como se veía en la filmación de un vecino, tomaba una coca...

leer más
676. Caras y caretas

676. Caras y caretas

El presidente pensó en las pastillas, que por eso estaría así. Desde que había abierto el frasco, solamente algunas le habían dado el mismo efecto. Las demás no le hacían nada. O no lo que él esperaba. ¿Le habían cambiado la receta sin avisarle? Ni bien llegó al hotel subió apurado a la habitación para fijarse. Eran las mismas. Karina intentó...

leer más
675. Bichito de luz

675. Bichito de luz

Y ahí estaba la luciérnaga, prendiendo y apagando su destello, en un espectacular y llamativo pedido de auxilio o, quizás, de defensa de la araña que tejía a su alrededor para cenarla. No pude permitir que mi falta de aseo —a esta altura convertida en estrategia de defensa anti mosquitos— se cobrara la vida de la lastimosa e inocente...

leer más
674. Festejo general

674. Festejo general

Hasta entonces se creía que solamente campeonar en un mundial era motivo suficiente para que los argentinos se unieran sin distinciones, al menos hoy en día, que guerras hace mucho no hay y por la última que hubo, en 1982, aún existen compatriotas que casi defienden al bando contrario. Pero la historia cambió y la unidad regresó para una...

leer más
673. Vibrá alto

673. Vibrá alto

No digo que tenga que ver una cosa con la otra, pero la noche anterior, tirado en la cama, sin cenar —no por falta de comida, sino de ánimo—, Claudio había visto en redes un video que le había cambiado la forma de ver la vida. La rubia le decía que para tener días buenos, había que anunciarlo a la mañana. Claudio se quedó dos horas más mirando el...

leer más
672. Los invisibles

672. Los invisibles

—Ay, no, boludo, no mires para allá —dijo Tatiana, mientras tapaba con un brazo la mirada de Matías. —¿Qué pasó? —preguntó él. —Vi una familia ahí tirada. —Y vamos a anotarlos entonces —sugirió él. —No, dale, hagamos como que no lo vimos, ya fue —resolvió Tatiana mientras empezaba a tironear de su remera. —Pero es nuestro trabajo. Vinimos a...

leer más
671. Autolealtad

671. Autolealtad

Los muchachos habían decidido hacer una reunión más chica para festejar el día de la lealtad a sí mismos. Ya no querían esas expresiones masivas de unidad popular en las calles para recordar tiempos pasados en los que sus antecesores se enfrentaban al poder en cuerpo y alma. Ya cansados y cómodos, preferían compartir una comida rica, íntima; a lo...

leer más
670. Reina

670. Reina

Karina estaba sentada en una silla lateral, frente a un micrófono. El presidente de la comisión preguntó por qué no había ido antes. Ella contestaba que había ido, que estaba ahí. Entonces, el presidente se transformaba en un juez, con toga y peluca, y le gritaba desaforado que no había ido en el momento indicado y que la condenaba a la hoguera....

leer más
669. Tremenda joda

669. Tremenda joda

Viste cómo soy yo, que cuando de festejo se trata me pongo alegre de más. Me desentiendo de mí mismo y de las responsabilidades, digamos. O, como dijo un amigo, me dejo ser. Ser. El resto del tiempo no soy. Quizás por eso soy actor. Porque no puedo ser yo, salvo por escenas particulares de mi vida: la actuación y las fiestas. Por eso o por la...

leer más