45. Padres ajustadores

La reducción de salario se sentía en la familia Becerra. Ramiro y Danila ya no podían sostener el nivel de gasto que tenían hasta el momento en que se les informó que tenían dos opciones: aceptar un recorte voluntario o un despido a pelear indemnización en la justicia y buscar trabajo en algún lugar nuevo. Ante ese panorama y la poca oferta...

leer más

44. Vagos

No es porque fueran de mantenimiento, área especial e injustamente acusada de vagancia; pero en este caso el prejuicio tenía asidero y quizás hasta daba origen a que se propagara en otras áreas del Estado. En el edificio eran cinco los trabajadores a cargo de infinidad de tareas, que iban desde mueblería, calefacción, iluminación y, según la...

leer más

43. Apriete ministerial

Sonó el teléfono en la oficina del ministro de seguridad, ahora devenida en central telefónica de denuncias en contra de los sindicatos que convocaban a una protesta contra el gobierno. —Ministerio —levantó el teléfono. —Hola, ¿ministro? —se oyó al otro lado. —Sí, ¿qué tal? —Andate a la mierda, sorete —y el tono de corte. El ministro bufó y...

leer más

42. ¿Quién dice?

El cambio de dueños de la empresa llegaba acompañado de una renovación de jefes en casi todas las áreas, aunque habían decidido mantener casi la totalidad del personal y, a lo sumo, permitir algunas incorporaciones de gente de confianza de los nuevos jefes para facilitarles sus tareas. En el área de Recursos Humanos, al menos por el momento, se...

leer más

41. Papá enojado

Otra vez me retaron. Siempre, siempre a mí. A Nico nunca le dicen nada, pero a mí, cualquier cosita que hago más o menos mal y ya me ponen en penitencia o me mandan a encerrar en la pieza o no me dejan ir a la casa de mis compañeros o no hay postre o nada. Hoy, como casi siempre, fue culpa de Nico. Él le dijo a papá seguro, si no, ¿cómo se...

leer más

40. ¿Héroes?

Galperman entró a la oficina con el antifaz subido sobre la frente como si fueran anteojos de sol y con una actitud de triunfo desmedida. —Otro día más... a veces me canso de ganarte. Quizás deberías dedicarte a otra cosa, algo en lo que te vaya mejor —dijo antes de abrirse una lata de cerveza, echarse contra el respaldo de la silla y estirar las...

leer más

39. Héroes

Ricardo cerraba la panadería todos los días a las nueve de la noche. La última media hora se dedicaba a cerrar caja y hacer las cuentas que correspondían al día, y solamente a fin de cada quincena hacía un balance general. Ese viernes, con el calor y el cansancio del día sobre sus espaldas, los números se veían borrosos en su cuaderno debajo de...

leer más

38. Basta porque le pego

En la escuela había grupos definidos. Estaban los Chetos, que tenían familias de mayor poder adquisitivo y lucían cartucheras enormes llenas de colores y útiles que nadie sabía para qué servían; los Revoltosos, ni pobres ni ricos, caracterizados por una ardiente capacidad de generar disturbios y hacer incontrolable el curso; los Pobres, que...

leer más

37. Second life

Leo estaba excedido en peso, granos, pus y horas de redes sociales y computadora. Tanto que a prefería, al salir del colegio, ir sin escalas a su casa para volcarse a su mundo virtual antes que quedarse en la plaza con sus compañeros, compartiendo unos cigarrillos, a veces cervezas y también algunas risas con las chicas. A pesar de que tampoco...

leer más

36. Curandero

Aníbal tenía un dolor en la espalda que no se iba solo, y había intentado solucionarlo en la clínica de la obra social pero los estudios le exigían un tratamiento largo que le parecía imposible sostener con tantas obligaciones diarias que le cargaban la agenda. Un día, al salir de la clínica, vio un cartel pegado a un poste. "¡PARE DE SUFRIR!...

leer más