221. Historia de terror

221. Historia de terror

José sabía entretener a los niños y niñas de la familia con sus cuentos e historias que atrapaban su atención y les hacían aprender una infinidad de lecciones que les servían para la vida. Y, aunque José les dedicaba su tiempo a entretenerlos en las enormes reuniones familiares, no todos los infantes llegaban a tener confianza y cariño por él....

leer más
220. Lleno de perros

220. Lleno de perros

En la costa los perros son libres. Eso digo yo. Mi papá dice que soy una boluda, que son abandonados nomás. Es verdad que todos los años aparecen perros nuevos y que cuando se pregunta a los vecinos si alguien conoce al dueño, nadie sabe de quién son. No sé si los tiran los turistas al volverse a la casa, pero seguro que de acá no son. Igual no...

leer más
219. Campeones de América

219. Campeones de América

"Este año le rompemos el culo a todos. No nos gana nadie", había dicho el presidente, apenas comenzado el 2024, en una conversación íntima con los miembros más cercanos de su equipo, donde se mezclaban temas de conversación sin hilo conductor que los ligara. De ahí que no se entendiera la relación entre la privatización del fútbol local, las...

leer más
218. Aduladores

218. Aduladores

Su asesor parapsicólogo le había recomendado a Arturo Oromendia llevar consigo alguna compañía que le sirviera para los momentos difíciles, alguien que le dijera al oído que todo iba a estar bien. Los ataques de estrés le venían pegando tan fuerte a Arturo, al punto de inventar conceptos económicos en charlas con importantes inversores, que se...

leer más
217. La envidia no mata

217. La envidia no mata

Cuando Sandra se enteró del intento de robo que había sufrido Miguel, su vecino y prestamista, se apuró a pensar en qué decirle cuando lo viera. Después de pensar su discurso y varios escenarios posibles de la conversación que tuvieran, se vistió atractiva, y marchó hacia la casa de Miguel, a la vuelta de la manzana. En el camino tuvo frío. No...

leer más
216. Recuperar el salario

216. Recuperar el salario

A Daniel Pacini se le notaban los nervios. Más aún, cuando repetía sus exhalaciones de ensordecedores soplidos después de llenarse los pulmones. Según él, le ayudaban a tranquilizarse, aunque de tanto repetirlas parecía que no tenían efecto. Era la primera vez que expondría frente al directorio de la empresa, donde le habían dado la posibilidad...

leer más
215. Puesto de diarios

215. Puesto de diarios

En el colectivo al laburo me dediqué a contar los puestos de diarios de la Avenida Corrientes desde Once hasta El Bajo. Los de mi ventanilla, claro, y algunos que pescaba, del otro lado, a través de los pasajeros. Y, confieso, sumé uno sobre Callao y otro en la 9 de Julio. Conté por un lado los abiertos, y por otro los cerrados. Ganaron los...

leer más
214. Caputo al 9009

214. Caputo al 9009

La primera vez que lo pensó, del Moro creyó que había perdido la razón. Esas ideas locas que salen ante la desesperación de quedarse sin laburo porque se terminaba el programa… Después se acordaba de que no tenía problemas económicos y ahí se le pasaba esa angustia existencial. Se metía en la pileta a nadar un rato para relajarse. No conducir el...

leer más
213. El dueño de la pelota

213. El dueño de la pelota

Antes no había tantas pelotas como ahora. O sí, pero de trapo, de medias, que duraban más que las de papel. La pelota no fue una cosa común hasta las últimas tres décadas del siglo pasado. Las anteriores no picaban. A lo mejor eso obligó a que en estas tierras haya tanta gambeta. Habrá nacido en los picaditos en la calle y se perfeccionó en el...

leer más
212. A nadie le importa

212. A nadie le importa

Hacía un frío que picaba, que no dejaba a ninguno quedarse quieto. Para el partido sirvió, de alguna manera los obligó a correr a todos. Salvo al arquero, claro. De los demás, todos metieron como si cada pelota estuviera a su alcance. Gracias a ese empuje ganaron cuatro a uno. Atacaban diez y defendían diez, algo nunca visto en el equipo. Pero,...

leer más