216. Recuperar el salario

216. Recuperar el salario

A Daniel Pacini se le notaban los nervios. Más aún, cuando repetía sus exhalaciones de ensordecedores soplidos después de llenarse los pulmones. Según él, le ayudaban a tranquilizarse, aunque de tanto repetirlas parecía que no tenían efecto. Era la primera vez que expondría frente al directorio de la empresa, donde le habían dado la posibilidad...

leer más
215. Puesto de diarios

215. Puesto de diarios

En el colectivo al laburo me dediqué a contar los puestos de diarios de la Avenida Corrientes desde Once hasta El Bajo. Los de mi ventanilla, claro, y algunos que pescaba, del otro lado, a través de los pasajeros. Y, confieso, sumé uno sobre Callao y otro en la 9 de Julio. Conté por un lado los abiertos, y por otro los cerrados. Ganaron los...

leer más
214. Caputo al 9009

214. Caputo al 9009

La primera vez que lo pensó, del Moro creyó que había perdido la razón. Esas ideas locas que salen ante la desesperación de quedarse sin laburo porque se terminaba el programa… Después se acordaba de que no tenía problemas económicos y ahí se le pasaba esa angustia existencial. Se metía en la pileta a nadar un rato para relajarse. No conducir el...

leer más
213. El dueño de la pelota

213. El dueño de la pelota

Antes no había tantas pelotas como ahora. O sí, pero de trapo, de medias, que duraban más que las de papel. La pelota no fue una cosa común hasta las últimas tres décadas del siglo pasado. Las anteriores no picaban. A lo mejor eso obligó a que en estas tierras haya tanta gambeta. Habrá nacido en los picaditos en la calle y se perfeccionó en el...

leer más
212. A nadie le importa

212. A nadie le importa

Hacía un frío que picaba, que no dejaba a ninguno quedarse quieto. Para el partido sirvió, de alguna manera los obligó a correr a todos. Salvo al arquero, claro. De los demás, todos metieron como si cada pelota estuviera a su alcance. Gracias a ese empuje ganaron cuatro a uno. Atacaban diez y defendían diez, algo nunca visto en el equipo. Pero,...

leer más
211. El mismo final

211. El mismo final

A lo largo del tiempo, los pueblos han construido su idiosincrasia a través de las historias y relatos transmitidas entre generaciones. Podía darse alrededor de un fuego en la noche antes de dormir, o de día, cuando padres y madres se encargaban de las tareas de subsistencia y desarrollo, y los más chicos quedaban al cuidado de los ancianos, que...

leer más
210. Peluquería

210. Peluquería

Es falso que las peluquerías fueron creadas nada más que para los chismes. Porque, en honor a la verdad, cortarse el pelo, como para zafar, lo puede hacer cualquiera en su propia cabeza o, si hace falta, alguien que tengamos de madre, amigo, hermano o lo que sea con tal de que pueda manejar un par de tijeras. El chisme es lo que viene de...

leer más
209. La tercera es la vencida

209. La tercera es la vencida

En un primer instante, al Toro Schneider le pareció un milagro que lo volvieran a llamar. Era el club de sus amores, y él estaba dispuesto a dar todo por volver, incluso jugar gratis unos meses. Lo que le importaba era cambiar la imagen que había dejado. Redimirse frente a los que le habían dado su apoyo. Habían sido tan malas sus etapas...

leer más
208. Masacre en el puticlub

208. Masacre en el puticlub

Aprovecho que no está tu vieja y te cuento ésta. ¿Sabés la del puterío donde trabajaba? No la sabés, ¿no? Yo tendría veinti… ocho, veintiséis, una cosa así. No había celular, nada. Me habían puesto de cuidador de las chicas ahí. Era teniente, pero… de civil. Ahí adentro, de civil. Teníamos un convenio que había arreglado el jefe, Salas....

leer más
207. El mejor mecánico

207. El mejor mecánico

Cuando sonó su celular, Tomás estaba atendiendo a los pacientes que llegaban a la recepción del sanatorio, desde donde los derivaba a los consultorios correspondientes. Vio que el llamado entrante era de Andrea, su madre, y cortó. Siguió con su tarea y se repitió la entrada del llamado. Una vez que terminó la gestión con la paciente que estaba...

leer más