312. Visionaria

312. Visionaria

Pitia, como se hacía llamar Azucena Colombo, profesaba de adivina en un pequeño rancho construido en las afueras del pueblo de Vedia. Tras estafar a un pasajero del tren mediante el truco de las tres cartas, en medio de la persecución del estafado, saltó del vagón y se escondió en un bosque, cuando apenas había algunos autos por aquella zona. En...

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311. Juego sucio

311. Juego sucio

El otro día me llamó el Noni para ver si me quería sumar a su equipo en un torneo de acá del Club Gigantes Liliputienses, que se jugaba entero en un fin de semana, partidos cortos, en cancha de siete. Yo venía medio choto porque me habían echado del laburo, y tenía que buscarme algo antes de que los piojos me comieran a los nenes. Pero bueno,...

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310. Derecho aplicado

310. Derecho aplicado

Qué desesperación mi primera causa, la puta madre. Cuando decidí dejar de ser mecánico y volverme abogado lo hice, en realidad, para ganar más plata. Yo veía los coches que traían los abogados al taller y soñaba con poder tener una máquina así algún día. Fueron años largos y duros como las vías del tren. Tuve que trabajar menos para poder cursar...

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309. Paga Dios

309. Paga Dios

“Gracias por las cervezas, disculpen las molestias y que Dios se lo pague”, decía el mensaje que escribimos en una servilleta cuando nos escapamos, sin pagar la cuenta, de aquel bar de San Telmo una noche infinita del verano del 2007, cuando todavía se podía respirar en el verano porteño. Orquestamos el escape lo más prolijo posible: el Flaco...

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308.2 Título habilitante

308.2 Título habilitante

Qué día, hermano. Debe haber sido el peor del año, al menos para mí. Me desperté con el estómago como pisado por un caballo, no sé bien por qué, pero dolía como loco. Y a medida que pasaba el tiempo me sentía peor. De tan fuerte, avisé que faltaba al trabajo y agarré el auto para irme al médico. Al principio me la bancaba, pero al ratito ya me...

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308.1 Día de la raza

308.1 Día de la raza

—Palacio Real de Madrid, buenos días —atendió una voz al teléfono. —Hola, buenas noches… perdón, digo, buenos días. Acá, en Buenos Aires, todavía no amaneció y me quedé despierta para hacer el llamado. Le hablo desde la Cancillería argentina por un asunto que queríamos ver si podemos resolver. —¿Cancillería? ¿No debería hablar con el Ministerio...

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307. Cordero a la cruz

307. Cordero a la cruz

Horacio Cordero, a sus cincuenta y siete años, había quedado desocupado tras el cierre del restaurante donde trabajaba como jefe de cocina. Desde entonces, mientras aliviaba los dolores del síndrome del túnel carpiano en la muñeca derecha gracias a fármacos y con un hijo a cargo con problemas de salud crónicos, había buscado trabajo por todos...

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306. El contraataque  

306. El contraataque  

Cuando las invasiones de los saqueadores llegaron, nuestro pueblo tenía casi dos siglos encima sin tener que defenderse de nadie. Los acuerdos obtenidos en los tiempos más complicados nos habían amansado y, a esa altura, ya no sabíamos cómo defendernos, cómo luchar. Todavía teníamos las gruesas murallas firmes y tan duras como el primer día. El...

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305. Futuro vetado

305. Futuro vetado

El Volkswagen Gol modelo 2018 se caía a pedazos con sus cuarenta años de andar por las calles. Martín, plomero, lo había comprado a muy bajo precio hacía bastante tiempo, y ya le daba vergüenza andar en esa máquina destartalada, mientras otros autos volaban sobre su techo y, los que rodaban, lo pasaban como alambre caído. Él circulaba, lento, con...

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304. Construcasa

304. Construcasa

Digo, después de lo de hoy, estoy segura de que me tengo que hacer un buen corte, un peinado así como… encendido; algo que con un par de cositas encima y con algún que otro retoque de makeup para que se note de qué barrio soy. Por lo menos, de qué parte del municipio, ¿viste, amor? Te cuento cómo fue. Te morís, te juro, te morís. Como Bauti tenía...

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