321. Gobierno sanador

321. Gobierno sanador

Miles de almas se amontonaban y aplastaban entre sí contra el escenario. Algunos con alcohol, otros con drogas, y otros con la mera ilusión de las creencias, se sometían a un estado de trance y vivaban al hombre que, desde allá arriba, se encargaba de ejecutar los milagros designados por Dios. El escenario se había montado en la Avenida 9 de...

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320. Los valores vienen de la casa

320. Los valores vienen de la casa

Puta madre, este número no me sale. Voy a servir un poco más de aguardiente para que patine la fricción de las neuronas hasta que salga. El camino a la cocina es una penumbra terrorífica. Pero no puedo llevar el candelabro porque, a veces, es peor ver todo lo que cuelga, repta, chirria por ahí. Esa fiebre de mierda me ha dejado solo contra el...

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319. Vivienda ambulante

319. Vivienda ambulante

El mismo golpe que se había llevado puesto el padre de Tiziano y le había quitado la vida, era el que le traía algo de suerte, entre tanta malaria, a su futuro. Con su padre no tenía vínculo desde el fallecimiento de su madre, que era la única que podía juntarlos sin que se putearan cuando Tiziano era boludeado por su padre por hacerse hincha del...

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318. Hundido a fondo

318. Hundido a fondo

Y todo será fuego, y donde no sea fuego, será agua, y donde no sea agua, será tempestad de vientos sofocantes, cargados de humo y nieve. Ni bajo el cielo teñido ni aún bajo la tierra habrá refugio, ni para los muertos ni para los vivos. Quizás Dios no juega a los dados con el universo, pero el hombre sí. De un lado los perros, las liebres, los...

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317. Mancha

317. Mancha

La imperiosa necesidad del Estado de ahorrar energía eléctrica (y presupuesto) había derivado en el retiro o apagado de semáforos. Una decisión que entorpecía el tránsito a más no poder, al mismo tiempo que provocaba accidentes. El colectivo, acostumbrado a imponerse por tamaño, arriesgó a que Rómulo frenaría su auto. Pero no fue así, y el...

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316. Ataúd

316. Ataúd

Cuando terminó el mandato, el presidente se sentía satisfecho. Había logrado, en la medida de sus posibilidades, transformar el país hacia el modelo que él deseaba. Había costado sangre, sudor y lágrimas, además de mucha bronca y resistencia contra sus planes de reestructuración del Estado y la economía. En la Quinta de Olivos se había organizado...

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315. Mudanza

315. Mudanza

Y otra vez los bocinazos, la batucada y el dele que te dele de los cantitos contra el gobierno, que ya ponían loco al pobre Durán, quien, vestido todavía con pantuflas y un pijama compuesto a base de ropa vieja, se disponía a desayunar acompañado de su hermana. —Yo quiero un café con energizante, por favor —solicitó Durán al mozo. —Yo un caramel...

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314. Balneario

314. Balneario

Román, sentado en una reposera bajo una sombrilla que alquilaba por día en el balneario, miraba el mar de pieles y arena frente a sí que antecedía al mar de agua del fondo, cuando su esposa Laura le pidió que fuera a comprar los sanguchitos que vendía el parador y algo para tomar. —¿Me acompañás, Quito? —le preguntó a su hijo, que jugaba con un...

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313.2 Prócer

313.2 Prócer

Nos enseñó que se podía controlar la economía y trajo el uno a uno. Nos ayudó a conocer el exterior. Nos mostró que se podía gobernar para pocos y ser simpático para muchos. Nos dio relaciones carnales con Estados Unidos y nos hizo conocer cantidad de golosinas y snacks. Logró que la Corte Suprema funcionara rápido. Nos dijo que íbamos a...

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313. País de burros

313. País de burros

El Rubio paró a descansar en la plaza. A toda hora estaba repleta de repartidores, de moto, de bicicleta y hasta de camioneta. Siempre se encontraba con alguien cuando paraba ahí. Se sentó a fumar una seca en un banco, solo, y al toque vio que llegaba su amigo el Negro. —Amigo, ¿qué onda? ¿Qué andás llevando ahí? —lo saludó. —¿Qué onda, Rubio?...

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