295. Espía universitario

295. Espía universitario

Cuando lo vi en Plaza Houssay, justo entre la Facultad de Ciencias Económicas y la Facultad de Medicina, tirado entre unos arbustos, me costó reconocerlo. En una primera mirada me pareció que se trataba de un linyera, pero, como algo me llamó la atención, volví a mirarlo. Era él, solo que muy sucio y vestido con ropa andrajosa. —¿Presidente? —me...

leer más
294. Afiliaciones

294. Afiliaciones

Me alcanzó con ver el acto donde Javi y Kari dieron unos discursos fenomenales. Con toda esa gente junta y la posibilidad de construir el país que nos merecemos los argentinos de bien, me decidí a encarar yo también la tarea de juntar más gente. A mis amigos les escribí; en cambio, a los viejos, los llamé. Empecé por mi tía: —Hola, tía. —¿Quién...

leer más
293. Antibalas

293. Antibalas

“No se lo saquen ni para cagar”, había exagerado el comisario Cardoso cuando reunió a todo su personal habitante en el conurbano bonaerense para informarles que el Jefe de Gobierno porteño había reclamado un aumento del uso del chaleco antibalas, al menos, en la vuelta hasta su casa desde el trabajo. César Taborda, suboficial de la comisaría,...

leer más
292. Hacerse cargo

292. Hacerse cargo

Fue una noche de verano que hacía mucho calor. Casi insoportable. Mis tíos y mis primos habían venido a cenar, aunque creo que con ese calor nadie tenía ganas en realidad. En el departamento no había aire acondicionado y mi vieja, terca como ella sola, decidió hacer los ravioles con estofado que tenía planeados desde tres días atrás, cuando...

leer más
291. Postura fluctuante

291. Postura fluctuante

Ese sábado, como casi siempre, nos juntamos con las chicas para hacer la previa y después ir al boliche. Yo ya sabía, por lo que decían en el grupo de chat, que Maca y Lu tenían ganas de ir a ver a Taylor Swift, y estaban re gedes con que teníamos que ir todas, porque era una fecha re importante y no sé qué. Yo a Taylor la banco, qué sé yo, pero...

leer más
290. Rottweiler

290. Rottweiler

La guardia estaba más llena que nunca. Hasta el asignador de turnos, aunque fuera digital, se había agotado. La recepción había mandado a comprar varios rollos de números de cuatro colores diferentes, cosa de mantener algún orden. Pero, de tanta gente, parecía como si hubiera una misa ricotera. A cada número que se llamaba, se armaba un pequeño...

leer más
289. Triatlón

289. Triatlón

En cuanto vio que había recibido la notificación de la sesión del Parlasur por correo electrónico, Nuria Fraschini se lamentó. El partido ya le había dicho que los gastos iban por su cuenta. Eligió un vestido formal, lo envolvió con papel film y lo guardó dentro de cuatro bolsas de nylon dentro de su mochila. Luego, eligió su mejor ropa...

leer más
288. Caer bajo

288. Caer bajo

Toto Zalduendo había nacido timbero. Desde la cuna, sin que sus padres le hubieran cargado las tintas, él ya jugaba a adivinar resultados de circunstancias aleatorias de la vida y buscaba rivales para que dijeran lo opuesto que él. Sus apuestas podían tratarse de una infinidad de temas, desde circunstancias casi indescifrables, como si se venía...

leer más
287. Retiro voluntario

287. Retiro voluntario

Día a día, Rodrigo buscaba un sucucho distinto del enorme edificio del ministerio donde esconderse y tirarse un rato a dormir o dedicarse a las causas que tenía como abogado. Recibido hacía poco tiempo, aún no había armado una gran cartera de clientes, pero sí los necesarios como para dedicarles algunas horas diarias. Como no le alcanzaba con la...

leer más
286. Las fuerzas del cielo

286. Las fuerzas del cielo

El Papa se sentó en un banco de la Basílica de San Pedro, de cara al altar, con la espalda apoyada en el respaldar y las manos entrecruzadas. Era casi la medianoche y había pedido que se lo dejara a solas. El momento no había sido planeado, sino un arrebato de ansiedad, una necesidad de sacarse de encima la cuestión que tomaba sus pensamientos....

leer más