381. El lobo está acá

381. El lobo está acá

Cristian era encargado de seguridad e higiene de la fábrica. Tenía apenas veinte años, apenas pasados un par desde que había terminado de cursar el secundario en una escuela técnica. Para él, era un trabajo cualquiera. Sus deseos se desataban cuando salía de la fábrica y podía dedicarse el resto del día a tocar y escuchar música o tomar birras...

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380. Carta a un hijo rabioso

380. Carta a un hijo rabioso

Todavía me acuerdo esa tarde en el parque de la casa. “Dejale ganar, mirá esa sonrisa” pensé y empecé a correr lento, a inventarme tropiezos con jugadores imaginarios y a dejar que me pasaras y metieras goles aunque jugabas horrible. Después te la pasaste anunciando que le habías ganado a papá en un partidazo a cada persona que veías. Esas cosas...

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379. Conejito Blanco

379. Conejito Blanco

¿Qué Ratón Pérez ni Ratón Pérez? Esa laucha acá no corre más, papito, no… Si la vieron huir como loca, dice Chizzo, en el tirante. Es que claro, en este país que al ratón lo tiene por tacaño, es imposible. Le calza justo el papel. Y con la miseria que hay, imaginate si va a largar algo. No, qué. A lo mejor se puso viejo, digo. Y en los noventa le...

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378. Pedido inoportuno

378. Pedido inoportuno

Uriel Sánchez era dueño de una importante fábrica de calzado del conurbano bonaerense. Sus productos variaban en calidad y precio, producía para su propia marca y también a pedido de otras. Con su negocio se había convertido en un hombre casi rico, pero no tanto como para afrontar los gastos que suponía un nuevo salto: la exportación. En un país...

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377. Alma de cantina

377. Alma de cantina

El teléfono no paraba de sonar en la oficina del ministro Darriba, que ya no sabía cómo dilatar ese momento en que escuchara la voz del presidente insultándolo a él y toda su familia por no controlar el ciberataque que, según decía, mantenía a la nación bajo terrorismo digital. En realidad, era su propio honor el atacado, a partir de la...

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376. Como si estuviéramos en guerra

376. Como si estuviéramos en guerra

Estaba en la fiesta con mis amigas, rompiéndola toda, estaba perrísima, bailando que atraía hombres y mujeres. Yo sé que tengo buen lomo, pero no sé si fue la ropa o el maquillaje, pero estaba que me podía elegir al flaco que quisiera. Y, como me pasa siempre en los buenos momentos, por tal o cual cosa, la cago. Le dije a Mica que me acompañara...

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375. Limpieza

375. Limpieza

Yo estaba estudiando en la cama, porque se me acercaba un parcial, cuando el Rata me pasó una tuca. Dudé, pero después terminé fumando porque nunca se sabe cuánto dura el porro adentro de la cárcel. Capaz que un día se corta el chorro y andá a saber… “Para que fluyan las ideas”, le dije al Rata en joda antes de fumar. Ahí llegó el guardia...

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374. Destronado

374. Destronado

El abuelo Benito estaba sentado a la mesa, con una cara de culo que ni el mejor actor podría interpretar, apoyado con las manos sobre el bastón entre sus piernas, y la mirada perdida en el guacamole que él nunca había terminado de entender de qué carajo estaba hecho. Las reuniones familiares no le conmovían a sus noventa años. Hasta que hablaron...

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373. Tornillo eterno

373. Tornillo eterno

El profesor explicó el método usando un video que mostraba el proceso con saltos temporales de por medio. Al principio, se veían unas zanahorias viejas, ennegrecidas y blandas como si fueran de goma. Las metió en un recipiente y las cubrió de agua. Después tapó el recipiente y lo guardó en la heladera. Al sacarlas, unas cuantas horas después, las...

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372. Más gente como vos

372. Más gente como vos

Yo le dije a la chica que me atendió, que es un amor, una jovencita que siempre me sonríe y me trata bien, le dije “mirá, corazón, me da vergüenza esto, pero ¿te podré pedir trescientos pesos de pan?”. Así, bajito, como para que tampoco se ande enterando todo el barrio, porque había un señor y dos chicas más ahí en la panadería. Ella, como...

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