389. Un país feliz

389. Un país feliz

No leí “Un mundo feliz” de Huxley, pero algo me contaron. Lo que me acuerdo es que en una sociedad del futuro, el sistema se mantenía con división de clases y que había algo así como una droga de la felicidad (sin los efectos secundarios negativos de las que tenemos en la actualidad) que tomaba gran parte de la población. Esa droga, la que les...

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388. Por la boca muere

388. Por la boca muere

Mirá, yo te puedo asegurar que el tipo no era mufa. Sí, me acuerdo, yo estaba en el recital, cuando arriba del escenario de la cancha de Ferro, el Pocho dijo: “son todas pavadas lo que dice la prensa, esta banda sigue unida y ahora más que nunca”. Creo que fue dos meses más tarde que se confirmó la separación. “Que por ustedes estamos donde...

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387. Juventud robada

387. Juventud robada

Julia miraba una serie en la enorme televisión del living del departamento de Boedo mientras tomaba mates ese sábado a la tarde. Era el único momento en que se relajaba del todo sin estar cansada por haber trabajado. Ni siquiera los domingos eran tan tranquilos para ella. Justo en ese momento, apareció su hijo, Santiago, de dieciséis años. —Ma...

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386. Niñero de terror

386. Niñero de terror

Cada vez que nuestros viejos hacían algo juntos y no nos llevaban, cuando decían que iban al teatro, a visitar a nuestros abuelos en el pueblo, a algún cumpleaños lejano, o a una escapada a cualquier parte (de grande entendí que un poco se escapaban de nosotros), siempre nos dejaban a Facu y a mí al cuidado del tío Samuel. Odiábamos que viniera...

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385. Tránsito ligero

385. Tránsito ligero

—Y ahí en el campo, si vas a hacer asado te van a venir las moscas. Le tenés que dar con el diario. Dicen que tiene que ser con el de ese día para que no te caiga la maldición de las moscas que es que te dejan como un parásito, no sé qué cosa. Todo mentira para vender diarios. A ver qué quiere esta… —Ernesto, acodado en la ventanilla del auto,...

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384. Ahí por Belgrano

384. Ahí por Belgrano

Reina llevaba nueve meses trabajando en la casa de Ana Clara Ricciardi, como empleada doméstica y también, aunque no la hubieran contratado con ese fin ni fuera consultada al respecto, como niñera de sus hijos, Enzo y Felipe, que apenas se acercaban a la adolescencia. En total, dedicaba unas siete horas diarias a trabajar en la casa; así y todo,...

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383. Pronta entrega

383. Pronta entrega

—Bueno y ahora estamos para conversar sobre el partido con el defensor y capitán del equipo local, Alejo “Coronel” Limardo. Bueno, Alejo, dura derrota —introdujo la periodista desde el campo de juego, algo alejados de la tribuna, tanto ella como el jugador, por temor a ser interceptados por alguno de los tantos objetos que arrojaba la hinchada....

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382. Guarda con el enano

382. Guarda con el enano

Dejé de ser amigo de Luca esa noche en que me animé a pedirle que embarazara a mi novia y él se negó. Porque yo no podía. Algo de… leche vencida, digo yo, como para tomármelo en joda. Un tema en los huevos que no me permitía ser papá por mis propios medios. Sangre de mi sangre, no.  Con Ivana estábamos con ganas de dar el salto y fue muy...

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381. El lobo está acá

381. El lobo está acá

Cristian era encargado de seguridad e higiene de la fábrica. Tenía apenas veinte años, apenas pasados un par desde que había terminado de cursar el secundario en una escuela técnica. Para él, era un trabajo cualquiera. Sus deseos se desataban cuando salía de la fábrica y podía dedicarse el resto del día a tocar y escuchar música o tomar birras...

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380. Carta a un hijo rabioso

380. Carta a un hijo rabioso

Todavía me acuerdo esa tarde en el parque de la casa. “Dejale ganar, mirá esa sonrisa” pensé y empecé a correr lento, a inventarme tropiezos con jugadores imaginarios y a dejar que me pasaras y metieras goles aunque jugabas horrible. Después te la pasaste anunciando que le habías ganado a papá en un partidazo a cada persona que veías. Esas cosas...

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