419. Ser tu propio héroe

419. Ser tu propio héroe

Desde que el gobierno dispuso recortar todo el presupuesto de seguridad para cumplir el ajuste, solamente algunos municipios arreglados con la policía provincial, diezmada por todos lados, tenían hombres para combatir el delito (o fomentarlo, según el día). A partir de ese momento la lógica era clara: cada uno tenía que pagarse su propia...

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418. Descarado

418. Descarado

Lucrecia se había preparado para la primera cita con Fernando con ropa cómoda pero que también le resaltara un poco las tetas, cosa de poder medir su interés desde el vamos. “No falla. En algún momento se les nota”, pensaba ella. Acostumbrada a salir con tipos relajados que, sin dedicarse horas a su imagen, al menos la cuidaran. Fernando, en las...

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417. Pantriste

417. Pantriste

¿Había sido ella, Katia, la de la burla de mi pene infantil? Ella rogaba con una mano, bañada en sangre ajena, que no le disparara. Pero menos averigua Dios y dispara. Que se fije con él si se lo merecía o no. El tiro entró justo debajo del ojo. ¿Un lunar más? Rojizo, quizás. Por lo menos era más genuino que las pecas que se dibujaba algunos...

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416. Buena vecina

416. Buena vecina

Tenía aliento a vino la señora cuando la enganchó, en la puerta de calle del pasillo de los departamentos, a Luna, la vecina nueva, joven y linda, que recién acababa de mudarse. Todavía no se había cruzado con los vecinos, solamente un chico que salía le había abierto la puerta la noche anterior, cuando ella salía a buscar las empanadas que había...

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415. Qué rápido crecen

415. Qué rápido crecen

John se había mudado hacía unos tres años a la Argentina. Había conocido a Lorena, su novia argentina, hacía unos cinco o seis años, en una oficina en la que habían compartido trabajo allá en Estados Unidos, habían sido padres de Julián o Julian, según el suelo que pisara, un año más tarde. Como él todavía no entendía bien el castellano, solía...

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414. Ranas

414. Ranas

La rana verde, bípeda y ya no tan saltarina como las conocemos, avanzó por el pasillo del laboratorio. Sus pasos rebotaban en el suelo apenas, solamente como una condena de sus antepasados. Una pata a cada paso. Podía saltar, sí, así volvía a su casa. Pero el aula de la escuela exigía algo de decoro. Jamás hubiera podido entrar al colegio sin...

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413. Cambiar el pasado

413. Cambiar el pasado

Tengo una buena noticia para el mundo y una mala para ustedes, zurdos de mierda. Les aviso que ahora, después de que ustedes se creyeran este año que estaba trabajando en mejorarles la vida, en realidad dediqué todos los recursos del CHORICET a la creación de una máquina mensajera del tiempo que les va a abrir el culo como un gasoducto de Vaca...

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412. Masculinicidio

412. Masculinicidio

En el preciso momento en que Samanta sintió el cráneo de Ariel quebrarse cuando ella le dio ese fierrazo en la sien derecha, supo que su futuro estaba definido. No tenía forma de escaparse ni lugar a donde huir. La policía ya estaba en camino y era cuestión de minutos que la encontraran al lado del cadáver sangrante de su esposo. La condena por...

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411. Monstruos

411. Monstruos

David llegó a su departamento después de trabajar en el depósito durante diez horas, con ropa de trabajo y calor encima. Ni bien abrió con llave lo recibió Pablo, que se levantó de la computadora para saludarlo con un beso. David respondió frío. Estaba cansado y se le notaba el mal humor. Siguió hasta la pieza, bajó la persiana y se sacó el...

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410. Defensa creativa

410. Defensa creativa

La temporada en Bariloche se había hecho esperar ese verano entre tanta malaria. Habían aguantado con la soga al cuello tanto las cerveceras como los hoteles, los bares, los vendedores de excursiones y, con la soga un poco más apretada, los que esperaban conseguir un trabajo apenas por un par de meses y los que abrían algún que otro auto o...

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