441. Cómo estafar a un presidente

441. Cómo estafar a un presidente

El Colorado era hijo de una ex dirigente trotskista y un padre ladrón de bancos, que falleció tras ser baleado en un intento de robo a un banco en Boston. Solo con su madre, tuvo una infancia demasiado politizada, al punto de costarle, en un país como Estados Unidos, encontrar amistades que se alejaran del sentido común y el consumo como interés...

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440. Me escucho y sigo

440. Me escucho y sigo

El jefe estaba golpeado. La estaba pasando mal porque se había hecho viral, a niveles impensables, un video de él intentando levantarse, desde su auto, a un chico menor de dieciséis años que esperaba el colectivo. A esa altura de su vida, con el éxito recién conseguido, justo cuando podía regodearse frente al resto, le había caído como una bomba....

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439. Mejor no hablar

439. Mejor no hablar

Ni bien papá cerró la puerta no podía ir a encarar a mamá. Tuve que esperar unos minutos, no fuera cosa que me encontrara justo en el momento en que yo le decía a ella algo de lo que no me animaba a decirle a él. Pasaron como veinte minutos hasta que me le acerqué. Ella estaba en el sillón, mirando una película de Porcel y Olmedo. No sé cómo se...

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438. Para gozar esto es una bomba

438. Para gozar esto es una bomba

¿En qué momento se me ocurrió que iba a ser una buena idea acostarme con este tipo pesado —en todo sentido de la palabra—, que se balancea sobre mi cuerpo como si yo fuera una extensión más del colchón? ¿Está haciendo equilibrio para no tocar el colchón él o por qué mierda parece que sus noventa kilos están sobre mí? Está bien, sí, algo ya puedo...

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437. Desde siempre

437. Desde siempre

Todavía no había Argentina, y Buenos Aires era un pueblucho triste en el culo del mundo, de apenas algunas manzanas. Si, de hecho, el virreinato existía más por necesidad de lidiar con el contrabando que por interés político y económico. Bah, eso dicen, pero suena como algo posible. De cualquier manera, existía el poder en estas tierras. Y se...

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436.2 Cabeza de chota

436.2 Cabeza de chota

¡Ey, vos! ¿Sos un cabeza de chota que terminó el colegio y no sabe qué hacer con su vida? ¿Todo te parece difícil y pensás que no sos bueno para nada? Vení que te muestro la solución para todos tus problemas. Bueno… los que importan, los de bolsillo. Para este carnaval, el gobierno nacional te invita a pasar la tarde del sábado a la Plaza de Mayo...

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436. Al cabo que sí querías

436. Al cabo que sí querías

Ya había estado casi dos años en una relación con Rosita, un maniquí, al que le puse ese nombre porque tenía el pelo de ese color. Una relación hermosa, con mucho sexo, lo hacíamos varias veces por día. E incluso, como ella no era celosa, hubo noches de lujuria donde alquilé dos (¡y hasta tres!) maniquíes más. Fue, casi sin dudas, el vínculo más...

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435. Preferido

435. Preferido

Estábamos los dos, mi hermano Marcos y yo, él de once y yo de nueve en ese momento, tirando huevos por encima de la medianera a la casa del vecino, cuando mamá nos vio. Me acuerdo de verla, paralizado, cuando se acercó corriendo y gritando, y mirándome solo a mí. Todavía puedo sentir el crack de mis dedos índice y mayor cuando los quebró con su...

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434. Se ve todo

434. Se ve todo

En un país en el que la realidad superaba a la ficción hacía mucho tiempo y con derechos cada vez más aplastados por montañas de bonos, criptomonedas, acciones y demás, era esperable que algún día sucediera, que se intentara un reality al estilo Truman Show. Como para que no hubiera tanto escándalo, se eligió a Luciano García, un bebé recién...

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433. Faltaba más

433. Faltaba más

Diría que más que por sus enseñanzas, yo me había anotado en el curso del Gambler Dacunti porque, una vez que terminara, él quedaba como asesor financiero de cada alumno por un año. Y ese curso solamente costaba cinco mil dólares. Un monto bajo para tan groso inversor. Yo había hecho el curso prestando atención a todo lo que él decía. Es cierto...

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