497. Al final

497. Al final

El día que Tadeo apareció con esa bolsa grande de cocaína que su tío, gendarme importante de la frontera salteña con Bolivia, le había regalado para vender en la ciudad, a Ramiro se le jugó el destino. Él fantaseaba con ser transa. Veía las películas en las que los narcos terminaban muertos o presos e igual los idolatraba y deseaba que su vida...

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496. ¿Cuánto más?

496. ¿Cuánto más?

Ese domingo a la tarde, Violeta le explicaba a su hijo Lisandro, de nueve años, en la fila del supermercado que no importaba tanto que no fuera bueno en el fútbol, que la vida tenía más que ver con concentrarse en ser feliz uno con lo que tenga al alcance y aprovecharlo a cada minuto, que era imposible saber cuánto duraría. La charla se estiraba...

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495. Compre más barato 

495. Compre más barato 

Liliana salió del departamento haciendo cuentas mentales. A lo que le quedaba, le restó las cuentas pendientes del mes y le sumó alguna posible changa que después cambiaría por un pequeño préstamo igual que los últimos meses. En la cuenta, añadió la posibilidad de comprar unos dólares, ahora que se podía, cosa de recuperar los pocos que alguna...

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494. La famiglia

494. La famiglia

Antonia entró corriendo y llorando. Atravesó el living en menos de tres segundos, tiempo récord para recorrer esos treinta metros. Volvía del colegio con su madre, Juliana, que había ido a buscarla. Mauricio se alteró cuando Antonia golpeó una estatua de mármol persa que cayó al piso sin romperse: —¿Qué pasa, viejo? —gritó, al aire: Antonia ya...

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493. Esperando el milagro

493. Esperando el milagro

—Así que con la bruja todo mal, che, no te lo puedo creer —lamentó Sergio, mientras se sentaba en el sillón de ese living alto con vista al Río de la Plata, en el departamento de Juan Cruz. Tenía una copa de vino carísima en la mano, y la panza llena. Se habían reencontrado después de años, y habían hablado largo rato. —Qué le vas a hacer, viste....

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492. Tiempo libre

492. Tiempo libre

Rodrigo salió de la entrevista desilusionado. Aunque la charla con los entrevistadores había sido ligera, con lo poco que había hablado con sus competidores, le alcanzaba para saber que estaba menos calificado para ese trabajo que los demás, gente con experiencia en el rubro metalúrgico. Eran las once de la mañana en punto. Miró cuánto le quedaba...

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491. ¿Por qué la compré yo?

491. ¿Por qué la compré yo?

Alejo se encerró en el baño de servicio cuando nadie lo veía. Sacó la bolsa de cocaína de su bolsillo y una moneda de un peso de edición especial por el bicentenario que tenía, en el lado que cargaba la merca, la imagen del Aconcagua. Esnifó fuerte y se sintió cortante: temió que, de nuevo, el vidrio estuviera mal molido. Guardó con cuidado la...

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491. Y cierran el juego

491. Y cierran el juego

El día empezó muy tranquilo para Emilio Álzaga. Se despertó cuando escuchó ladrar a uno de sus perros, afuera de su ventana y vio que el sol ya estaba alto. Había dormido casi diez horas y hubiera podido seguir un rato más. Solamente interrumpió su descanso porque se acercaba la apertura de la bolsa. Caminó descalzo —le gustaba sentir el piso de...

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490. A lo Canosa

490. A lo Canosa

—Bueno acá volvimos, con este escenario hermoso y una cancha llena, llenísima para disputar el tiempo suplementario, entre Argentina y Estados Unidos, después de un partido electrizante, en el que los muchachos de Argentina dieron todo para ganar, pero aún falta todavía más para ver quién se va a quedar con la deuda de hoy, querido Fortunato...

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489. Domador

489. Domador

Lua era una cachorra de león que ni siquiera se llamaba así cuando jugaba en la sabana con su madre y las demás cachorras de su manda. Caía la tarde entre las sombras de las acacias cuando sintió un pinchazo y un hormigueo. Un animal borroso que se acercó hasta ella, una bola blanca a modo de rostro y dos tiras laterales coloradas que bajaban...

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