481. Favorito

481. Favorito

Lucio apagó la camioneta, casi rezando a Dios, que cuando tuviera que encenderla, arrancara. ¿En qué momento se le había ocurrido que una Mitsubishi de veinte años de uso en caminos de tierra podía estar en buen estado? Barata, sí. Cara, también. No tenía tiempo ni siquiera para encargarse de los arreglos. Desde la muerte de su padre y la...

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480. Su decisión

480. Su decisión

Qué mala suerte la de Darío para cruzarse a Isabel, su ex novia, justo en ese momento, yendo al chino a comprar en ojotas, un short decolorado en partes por un chorro de lavandina, una remera con un agujero en la axila derecha y otro en la espalda. Ni hablar de la resaca permanente en la que vivía. Ella venía con los mellizos, atados con correas....

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479. Boludo

479. Boludo

A Leonardo se le colaba por las fosas nasales el olor a comida rápida y, con los ojos cerrados, podía viajar a un lugar feliz. Ni bien entró en el local ya sentía que sería un buen día. Si no le daban el trabajo, al menos, se comería una hamburguesa. Se anunció en caja y se sentó en una mesa a esperar. —¡Leonardo Muñiz! —gritó una mujer de casi...

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478. Buenas noticias

478. Buenas noticias

Paola, encuestadora a cargo de casi cuatrocientos hogares del municipio de Lomas de Zamora, solía hacer su trabajo de modo remoto, por teléfono, chat o incluso por mail. Pero durante el último tiempo, el gobierno exigía que fueran de modo presencial, de modo que las buenas noticias fueran entregadas en persona. —¡Hola, Sandra! ¿Cómo estás?...

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477. Salando las heridas

477. Salando las heridas

La vida presenta algunas batallas que están perdidas de antemano, o que no valen la pena dar, como puede ser, que un muchacho de treinta años, que no juega al fútbol hace al menos cinco, pretenda ponerse en forma y formar parte de un equipo de primera división. Algo así le ocurría al doctor Magaldi, único cirujano activo del pueblo de Daireaux,...

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476. Los hilos

476. Los hilos

—Ahora sí, ya soy mejor, les vamos a romper el culo —había asegurado Vicente, de once años, a la mesa donde iban a jugar al truco. Su pareja era su hermano Luca y, de rivales, sus tíos Román y Emiliano, en el juego que ya era tradición pasado por generaciones en la familia Righetti esos domingos de cada mes en que se juntaban todos a comer desde...

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475. Motosierra

475. Motosierra

“Es que estamos tan emocionados con el presidente que ahora en casa hay motosierras para todo. Las hago yo”, había confesado un Claudio Rivas sonriente, en la rectoría del colegio, donde lo habían citado porque su hijo Manuel le había cortado el lóbulo de la oreja a un compañero con una motosierra de bolsillo. En la casa de los Rivas había...

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474. Moneda de cambio

474. Moneda de cambio

Julia manejó desde la oficina hasta su casa más tranquila que nunca. Más allá de que nunca podía levantar mucha velocidad y llegar con el apuro que sentía, esa tarde, ni siquiera importaba. Manejó lento, feliz. Pasó por la fiambrería a comprar pan, salamín y queso para una picada con su novio Gabriel y su hija Lourdes. Ya había aceitunas en la...

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473. Tan difícil

473. Tan difícil

“Hay varias maneras de hacerse hombre”, decía mi viejo, siempre con el cigarro armado entre los dedos amarillos y una nube de humo gris oscuro alrededor de su cabeza. Una de esas, decía, era que te caguen a palos. Con recibir la primera golpiza alcanzaba. Después de eso, a la próxima, se probaba si uno era hombre o maricón. Se murió cuando yo...

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472. Baby shower

472. Baby shower

La idea era de la hermana del presidente. ¿Qué podía ser mejor para festejar el día del niño por nacer en la Casa Rosada que una buena baby shower con madres que estuvieran en situación de preparto con contracciones, a punto de romper bolsa y empujar una persona fuera de su vagina? Ahí estaban el presidente, su hermana, la vicepresidenta, el...

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