577. ¿Y si esta semana te toca a vos?
Ni bien los vi que los pibes del Rififí se bajaron del colectivo, empecé a sentir un calor que casi me ahogaba adentro de ese traje de Peppa Pig. Ellos todavía no me habían visto, pero no tenía chance de zafar. Me convenía quedarme ahí, parado en la puerta del Nine, antes que salir corriendo y que me persiguieran para agarrarme en un lugar sin...
576. Excusas
El presidente despertó con la alarma e insultó. “Me la olvidé puesta de nuevo”, lamentó. Se sacó el antifaz y manoteó el celular de la mesa de luz. Tomó agua y abrió sus redes sociales. Sentía en sus brazos y su rostro el fresco que había al otro lado del edredón de plumas. Después de media hora, se levantó, se abrigó y se calzó. Salió de la...
575. Muestra gratis
Cuando el doctor Tróccoli dijo “señora, le queda poco”, le pregunté cuánto era poco. Me contestó que, en Europa, al día de hoy —aunque cada vez menos—, aparecen artefactos explosivos lanzados de la Segunda Guerra Mundial, y que, a pesar del tiempo transcurrido, esos aparatos aún pueden explotar. “Usted es como uno de esos”, cerró la frase. Empecé...
574. La vaca de mala leche
Román sabía que no podía tirarse a dormir con el camión cargado de ganado sin evitar una cagada a pedos y, quizás, una sanción. Pero, de cualquier manera, ya era de noche y al frigorífico no iba a llegar. Se había atrasado por un accidente entre un colectivo y un camión. Por si le faltaba algo que lo convenciera, conocía el lugar donde paraban...
573. Pastoreo
La búsqueda en Google le había dado el resultado de que uno de los trabajos mejor pagos de la actualidad era el de pastor de iglesia evangélica. Como en toda profesión, los hay peor y mejor pagos y eso depende de cómo trabaje cada uno. Por eso, Ulises, que ya llevaba un año sin encontrar trabajo y manteniendo a su familia a base de deudas y ayuda...
572. Instrucciones para quebrar un banco
En primer lugar, toca reconocer que existen diversas maneras de llevar un banco a su quiebra, pero hoy quisiera concentrarme en aquellas dos que se logran interviniendo completamente desde fuera de la estructura de la entidad que se desea quebrar. Queda, entonces, excluida la posibilidad de que se trate de una artimaña de los dueños para quedarse...
571. ¿No te sobra una moneda?
Junio había sido brutal para Ismael. La helada había sido brava, pero no había sido lo único: también el entrenamiento del Ejército, donde él era soldado, le había costado un gran esfuerzo. Más aún, después de haber pasado los últimos diez años en la Brigada Mecanizada de Comodoro Rivadavia, donde había llegado a los ciento quince kilos a base de...
570. Sería una pena
Joaquín estaba en la cama, mirando las redes sociales desde que había llegado de la facultad, mientras esperaba a que Sandra, la empleada doméstica que había trabajado ahí los últimos quince años —en negro, todos ellos— lo llamara para almorzar. Ese día le había preparado unos sorrentinos, como a él le gustaban, con salsa de tomate casera y un...
569. Cagar alto
Juan Cruz llevaba años de madrugadas de sábado en boliches chetos, a la pesca de algún rico —hijo de, también servía— que se le hiciera amigo. Se presentaba como Gaspar Laurent. Entre tanta charla, baile y beso con cualquieras, buscaba aquella persona distinguida y bañada en oro que tuviera tanto como para salvarlo a él de por vida. Así conoció a...
568. Muerto pero vivo
Felipe se despertó agradecido con el sol que entraba por la ventana y le daba casi entero, salvo los pies y media pierna. Sonrió. La noche anterior no había podido dormir casi nada, tras haber pasado por la operación de trasplante y con una fiebre que le molestaba. En cambio, las últimas nueve horas había dormido bastante bien, a pesar de tener...
