746. Villero
La distribuidora había funcionado apenas cinco meses de ese año, pero como le había ido dentro de todo bien, Damián, el dueño, había organizado una fiesta grande para despedir el año. Era en su quinta en Florencio Varela. Y ahí fuimos todos juntos, el viernes, desde la distribuidora. Yo había tenido un año de mierda, me había quedado sin laburo y...
745. La próxima
Estábamos en Campo de Mayo esa noche, como siempre. Solo que yo, desde el cumpleaños de mi hija, yo estaba como caído. Había viajado a casa a visitarla, pero no pude comprarle nada. Me miró feo. Ya no parecía la nena de papá. Lo opuesto. Después, el resto del día, hablamos normal. Pero yo me quedé dolido cuando volví al comando. A veces pienso...
744. A mí todo me parece mentira
Yo tenía doce años. Mi hermano, catorce. Después de ver la película de los rugbiers uruguayos que quedaban varados en medio de la Cordillera de los Andres quedamos fascinados; con esa empatía rara que hace desear ser personaje de la película a pesar de la tragedia. Nos manijeamos tanto, que le pedimos a nuestros viejos ir ahí las siguientes...
743. Condorito
Eduardo Acosta y su familia producían trigo en su estancia de doscientas cincuenta hectáreas; algunas temporadas alternaba con máiz o cebada. Los mismos cultivos se producían en la chacra vecina, de unas treinta hectáreas, propiedad de una empresa oligopólica del rubro alimenticio, con la que Acosta no tenía un muy buen historial. A pesar de...
742. Truco absurdo
La fila de jubilados y jubiladas se estiraba por varias cuadras desde la sede de la ANSeS. A pesar de ser marzo, la última ola de calor se aferraba a la ciudad y manaba desde las paredes y el piso. Canas teñidas o al descubierto se acurrucaban contra la sombra que enflaquecía minuto a minuto ese mediodía. Alicia se sentía agobiada. A sus setenta...
741. Jugo del hereje
Lucas subió al escenario, al mismo tiempo que guardaba el papel donde estaba anotada la frase “gracias por hacernos entender lo que vale el esfuerzo”. Caminó unos pasos hasta el presidente, que estaba sentado en una tarima cual rey, se arrodilló ante él y, sin titubear, habló. El acto era sin sonido. El público no podía oír y se limitó a ver la...
740. Algunos, nomás
—Nick, dame bola cinco minutos y después seguís jugando, ¿puede ser? ¿Serías tan amable? —preguntó Sebastián a su hijo, que jugaba online con sus amigos. Desde la ventana de la habitación se veía un jardín enorme con pileta y arco de fútbol. Detrás de un cerco vivo se asomaba, apenas entre las ramas, la casa del terreno vecino. —¿Qué? —contestó...
739. Era del agua
Felipe aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza de noche, y sin llegar a ver el amanecer en ese lugar, tomó otro vuelo, ahora a El Calafate, el lugar que había elegido como destino para regresar al país, a buscar esa sensación maravillosa que había sentido de adolescente, antes de que su familia fuera a vivir a España por la crisis económica del 2001....
738. Olor a culo
¿Estás buscando algún proyecto que te sirva para compensar esos pesos que te están faltando y no sabés en qué emprender? Vení, que te muestro esta oferta única e irrepetible que se viene en 2026 para la Argentina y el mundo entero; tan buena que no lo vas a poder creer. Este fin de año estuvo tan alocado que ahora, para festejar los dos años de...
737. Así de enorme
Para cuando la abrieron, ya era demasiado tarde: la abuela Gloria no tenía solamente el tumor en el hígado; también un riñón y los pulmones presentaban partes de carne deforme que se le salían desde los órganos. No soy médica, no sé cómo explicarlo, en realidad. Pero ya estaba con un pie afuera. Ella vivía en un lugar hermoso, cerca de Uspallata,...
