628. Por lo del que tengo al lado

628. Por lo del que tengo al lado

Dora estaba en la cocina, arrancando a cortar algunas verduras para preparar la sopa que iban a cenar esa noche y, si sobraba, también al día siguiente. Había ido a la verdulería, que todos los lunes tenía promoción de la mercadería que se le ponía vieja y, aunque todavía servía, no quedaba linda en la góndola. El verdulero, como todos los lunes,...

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627. Pobreza cero

627. Pobreza cero

Atrás habían quedado esos años de dar malas noticias, de andar anunciando que la inflación era tanta o que la pobreza había crecido, se había ido de la casa de sus padres y ahora se reproducía a escalas conejiles que hacían que uno, ni bien salía de la casa, tuviera un par de pobres saltando por ahí, peludos de tanto no afeitarse. Por fin había...

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626. Cargo sacrificado

626. Cargo sacrificado

El ministro no solía ir los jueves a la oficina. Prefería decir que hacía trabajo a distancia, dejaba instrucciones de algunas tareas a sus funcionarios más directos y se iba a jugar al tenis. Después, algunas veces pasaba por la pileta y otras tantas se iba a la masajista que le hacía masajes con final feliz o, directamente, se encontraba con...

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625. Fracasada

625. Fracasada

Tanta plata le había pagado a la abogada para que Benja se quedara conmigo, que después apenas me alcanzaba para los dos y darnos los gustos que hacen que la vida tenga sentido. En el caso de mi hijo, la debilidad le da por los postres de chocolate. A mí se me da en el vino. Yo me arreglé tomando uno que no me gusta tanto y no me dan ganas. Pero,...

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624. Cinéfilo

624. Cinéfilo

Día número doscientos noventa y dos infiltrada en la Quinta de Olivos. Sigo sin ser descubierta, aunque empiezo a pensar que Karina, desde que me enganchó inclinando el escote hacia el presidente, se imagina que me lo quiero levantar. Aguanté bastante escondiendo las tetas, sin las cuales jamás habría logrado volverme su asistente de agenda....

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623. Financistas

623. Financistas

Luciano se había armado un grupo de amigos del gimnasio. Así le daban más ganas de a ir las tres y, de vez en cuando, hasta cuatro veces por semana, para internarse cada día ahí adentro durante dos horas y media, gastadas en una rutina que, sin charlas de por medio, podía hacer en algo más de una hora. Al cabo de un mes, ya conocía a casi todos...

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622. Democracia 2.0

622. Democracia 2.0

Por primera vez en la historia de la Argentina, la democracia pegaba un salto hacia su faceta más honesta, donde el sistema de gobierno debía acercarse al significado más literal y puro de la palabra: el gobierno del pueblo. Abandonaba los sistemas representativos que habían existido desde antes de su nacimiento, con virreyes y caudillos hasta...

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621. Inteligencia estomacal

621. Inteligencia estomacal

Después de la muerte de la abuela Julia, el abuelo Mario pasó a vivir en la casa de su única hija, Laura, y su familia. Laura temía que su padre se deprimiera hasta el suicidio. Después de la muerte de Julia, Mario había quedado solo y casi sin ingresos, dado que la jubilación que los mantenía la cobraba ella y él apenas ganaba para comer una vez...

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620. Ahora ya no llora

620. Ahora ya no llora

—¿Cómo puede ser, viejo? —se quejó Andrés con los brazos abiertos, atrayendo la atención de sus empleados en el local con taller a la vista que tenía en Palermo donde vendía zapatos, borceguíes y zapatillas. Se dedicaba al diseño de calzado desde adolescente—. Que a ellos les entran a comprar todo el tiempo, uno atrás de otro... Mirá ¿cuántos...

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619. Laureles marchitos

619. Laureles marchitos

El estallido había sido tan bravo que el gobierno se había quedado sin margen de maniobra y con una caja de herramientas de juguete: podía usarlas, pero no lograrían transformar la realidad. Después de tanto tiempo falseando números y fijando variables a la fuerza —algunas, a puro billetazo—, la última corrida del dólar había dejado al gobierno...

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