834. Galletitas

19 de marzo de 2026 | Marzo 2026

Mi hermana Sofía se sacó la máscara de gas y la vació por tercera vez desde que nos habíamos encontrado. Estaba destruida por la muerte de papá y a cada rato se ponía a llorar. La máscara, que goteaba por los orificios de los filtros, amenazaba con ahogarla.

—Ponétela de nuevo, Sofi —le pedí mientras esperábamos en el cementerio de Chacarita nuestro turno para pasar por la capilla—. Ahí viene el tío, que para mí ya está contagiado, ¿viste cómo tose?

—Sí, está re embichado, y no es el único —contestó Sofía—. Mirá aquel que casi escupió el pulmón adentro de la máscara —señaló a uno que tenía otro muerto para dejar—. ¿Cuánto falta? Hace una hora estamos esperando.

El tío Gustavo se paró al lado nuestro y le acarició el hombro a Sofía. Después empezó a toser adentro de su barbijo, que decían que para este virus no servía.

—¿Estás bien, tío? ¿Querés ir? —le sugirió ella, después de ponerse la máscara.

No escuché lo que respondió. Me quedé mirando cómo avanzaba la línea de producción de a tres curas, que abrían las puertas del paraíso a cada muerto cristiano. Casi igual que el sector de empaquetado de la fábrica de galletitas donde trabajo. Producción en masa. 

Nosotros no habíamos hecho eso, directamente habíamos preferido pasar al crematorio, donde también se extendía una fila de varios metros.

—¿Vos sabés, Fer? —me preguntó el tío.

—¿Qué cosa? No escuché —contesté yo.

—Dónde está… —empezó el tío y paró para toser, con una mano en el pecho y la otra sosteniendo la máscara—. El baño.

—Ahí —contesté y señalé un árbol. El tío se fue tosiendo.

—Escuché que en Uruguay hay vacunas, que les sobran —me dijo Sofía—. ¿Y si nos vamos para allá?

—Está cerrada la frontera. Al menos para los boludos como nosotros —contesté sin dejar de mirar la fila—. Y, aunque fuéramos, no nos vacunarían por no tener documento de allá ni nada.

—Si seguimos acá nos vamos a morir en cualquier momento. Mirá lo que es esto —se quejó ella—. Dicen que la vacuna se tiene que desarrollar desde cero y hasta que se llegue a producir para todos… Y si no, nos van a mandar cuando termine de vacunarse toda África recién. Cuando el virus solo viva acá.

—Ayer se murió la misma cantidad de gente que de paquetes de galletitas que saca la fábrica. A lo mejor cuando haya vacuna estamos primeros en la lista.

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