810. Termómetro social

21 de febrero de 2026 | Febrero 2026

La rebelión se había dado hasta en el jardín para los hijos e hijas del personal de la empresa. Los casi treinta niños y niñas que, en teoría, debían aprender cosas básicas mediante el juego y las artes, pero que ahí se dedicaban a armar bolsas de cartón para que la empresa vendiera sus productos, habían decidido no continuar con sus tareas.

Por eso, Cintia, la maestra, dejó a cargo a un empleado de limpieza unos minutos, mientras ella iba a buscar al delegado sindical que había conseguido la changa para niños después de que los presos del penal dejaran de hacerlo a partir de la eliminación de su remuneración.

—¿Qué pasó, chiquita? —le preguntó Omar, que estaba mirando redes sociales al costado de la fila de producción de la fábrica.

—Los chicos no quieren armar más bolsitas. Ya intenté de todo, pero no me dan más bola.

Omar la miró serio, asintió y la siguió hasta la salita preparada como jardín mientras le miraba el culo a cada paso.

—¿Qué pasa chicos? —saludó Omar ni bien entró, con los brazos en jarra y el mentón levantado.

—Díganle a Omar. Dale —dijo Cintia.

—Me dice la seño que no quieren tra… hacer las actividades —se corrigió a tiempo.

—Es aburrido —contestó una nena de tres años, con voz chillona y aguda—. Siempre lo mismo. Y ya sabemos que después las venden.

—Y no nos dan nada —agregó otro chico, un poco más grande.

—Ah, ¿quieren participar de la ganancia? —sonrió Omar—. ¿Qué les parece si les damos un caramelo a cada uno?

—¡Sí! —gritaron a coro los chicos.

—Bueno, dale, hoy les traigo los caramelos. Ahora, a labu… A armar las bolsitas, vamos —ordenó Omar.

—Gracias, Omar. Te juro, ya no sabía qué hacer —le dijo Cintia por lo bajo mientras los chicos volvían a sus puestos en la línea de trabajo.

—De nada, nena. Es que nosotros tenemos como un… termómetro social, ¿viste? Sabemos lo que hace falta para arreglar todo. Lo que sí, que hay que usar este caramelo, eh. Nada de que después vuelvan a quejarse. Es como las minas, hay que tenerlos cortitos porque si no, te dejan pelado —canchereó Omar.

Compartí este pasquín

¿Querés recibir un correo electrónico con los pasquines que se publican en el blog?

Suscribite completando tu nombre y correo electrónico.

Loading

Importante: Te va a llegar un email que tenés que abrir para confirmar tu correo.