725. Por la coca

11 de diciembre de 2025 | Noviembre 2025

Gris el uniforme del penitenciario, grises las botas, las paredes, los barrotes, el piso, el agua de las canillas y de las goteras. Gris el color del sol, y de las plantas que se escabullen entre los ladrillos para alcanzar un poco de libertad. Gris el calzoncillo de Balverde que se sentó en un banco del pasillo, cansado y transpirado, a descansar un rato su enorme cuerpo.

—Balverde. Tengo uno en buzón ocho para que vayas a ablandar—le gritó Díaz, su superior en el penal, después de acercarse y frenar a cuatro metros de él, como si ya quisiera alejarse.

—¿Otro más? —preguntó Balverde, exhausto y algo agitado.

—Sí, vamos. Dale.

—No puedo más. Siento que ya le pegué a todos los presos —se quejó Balverde, en confianza.

Díaz se acercó, se paró a un metro suyo y bajó el volumen de su voz:

—¿Qué pasa, chaqueño? No me aflojés ahora.

—Estoy matado.

—¿Vos no te quejabas de lo poco que ganás? Andá, desquitate con los negros estos —intentó convencerlo Díaz.

—Es lo que vengo haciendo, jefe. Pero ya me desquité del todo hace unas horas. El resto sobró —dijo Balverde y cabeceó a un costado.

—Cuchá… —Díaz puso un pie en el banco, se apoyó en esa pierna y se inclinó hacia Balverde—. Esto en realidad… Tenemos un premio si hacemos récord de denuncias de maltrato, ¿viste?

—¿Un premio?

—Sí, boludo, callate —gritó en secreto Díaz—. La jefa quería mostrar que hay venganza contra los chorros. Así que, si hacemos el récord, bueno… Nos tiran unos pesos. Si vos me ayudás… A lo mejor te hago llegar algo —cerró y guinó un ojo.

—¿No podemos conseguir el récord de otra manera? —preguntó Balverde.

—Es que no confía. Y la prueba segura que le podemos dar es que los negros se quejen con los putos de los derechos humanos.

Balverde cerró los ojos y asintió rápido y fuerte, como si se convenciera a sí mismo, a pesar de no saber cuánto le llegaría por participar. Después, abrió los ojos y afirmó:

—Buzón ocho.

—El ocho, chaqueño querido. Vamos, nomás —festejó Dïaz, mientras Balverde se levantaba del banco.

Compartí este pasquín

¿Querés recibir un correo electrónico con los pasquines que se publican en el blog?

Suscribite completando tu nombre y correo electrónico.

Loading

Importante: Te va a llegar un email que tenés que abrir para confirmar tu correo.